5 recomendaciones para mejorar el liderazgo ejecutivo

El liderazgo ejecutivo es aquel que planea, organiza, direcciona y asume el control de un proyecto. En el liderazgo ejecutivo intervienen no solamente los directivos sino también los administrativos y, por supuesto, los empleados.

En estas tres partes se pretende influir  en la conducta de ellos de manera apropiada para alcanzar un fin, un objetivo trazado en un plan de trabajo, puede ser el rendimiento, puede ser la producción.

Sin embargo, en ocasiones aquellos que se supone deben ser líderes ejecutivos equivocan el rumbo, se desvirtúan sin siquiera darse cuenta. O bien no asumen el liderazgo que debieran tener. Por ello es que te presentamos cinco recomendaciones para que al momento de estar en la situación de ser el líder o tener un líder tomes en cuenta lo siguiente. 

Debe ser un líder, no un autoritario.

Palabra, acción y participación es el trinomio de un buen líder. Si en ocasiones el poder o el don de mando se asocia con autoritario quiere decir que algo no está bien. Un líder no necesariamente puede ser una autoridad y mucho menos debe ser autoritario. Todo lo contrario: necesita comprometerse con el proyecto para alcanzar las metas, los objetivos planteados, sin afectar a los demás.

2. Imagen

Es imagen tanto por sí mismo como para la empresa, por lo tanto esa imagen debe proyectar seguridad, orden y congruencia. No es posible que un líder ejecutivo se encuentre desfajado –por ejemplo- en una oficina, o que se muerda las uñas. O incluso que exija limpieza en el trabajo cuando en su oficina u hogar no cuenta con la limpieza que pide.

En este sentido, el liderazgo ejecutivo exige un ejemplo: actúa con el ejemplo y de manera inmediata se notará el efecto entre los empleados.

3. Ganar confianza

Gana la confianza de los empleados en todo momento, esto a través de la libertad laboral. Cierto: hay que alcanzar objetivos, lograr metas, pero cuando estas se alcanzan mediante la prisión laboral el rendimiento y el desgaste de los empleados para con el líder generan roces conflictivos. Una manera de ganar la confianza de un empleado es dándole libertad, pero no libertad en el sentido que pueda hacer lo que quiera, sino hacerle entender que su función es hacer que la empresa gire hacia esos objetivos, hacia esas metas trazadas.

Si formas equipos de trabajo, confía en esos equipos laborales; son personas capaces de realizar con efectividad su trabajo.

4. Comunicación con los empleados, pero no “acoso”.

Esto es común con los radiocomunicadores e incluso con los celulares. No estás “acosando” o “espiando” a tu empleado; comunícate mejor solamente lo necesario con él, cuando realmente lo necesitas y no cuando creas que no está trabajando o realizando su función.

5.  En todo momento, el liderazgo ejecutivo trabaja con personas.

Esto se olvida comúnmente: el liderazgo ejecutivo se enfoca en las personas, en los empleados de la empresa, sin importar su nivel o grado empresarial. Por ello es necesario conocer a las personas, saber qué piensan, cuáles son sus ocupaciones y preocupaciones dentro de la empresa.

Exigir mucho o poco de una persona es perjudicial, por ello es necesario entender que no hay que desgastar al individuo o los individuos, mejor es hablar y relacionarse laboralmente con ellos.

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