renuncia y contraoferta

Dejar una empresa para cambiar de trabajo puede ser un paso emocionante, pero hay una última posibilidad a considerar: la contraoferta. Esto es lo que debe tomar en cuenta antes de aceptarla.

Dejar una empresa para cambiar de trabajo puede ser un proceso emocionante, sobre todo cuando el cambio significa nuevas oportunidades de crecimiento y un terreno nutritivo para la creatividad. Pero si usted es un elemento valioso para su compañía, es casi seguro que encuentre una última tentación en su camino: la contraoferta.

Se trata de un recurso usado por las empresas para retener al mejor talento ejecutivo, y consiste en ofrecer un aumento de salario que compita con el ofrecido por la otra compañía. Si bien es difícil comunicar su decisión a sus superiores, la contraoferta puede ponerlo en serias dudas sobre esta. 

Las razones para que un profesional acepte una contraoferta pueden ser varias, pero quizás la más importante sea que, al recibir esta clase de propuesta, el ejecutivo se siente importante y valorado por la empresa, y de hecho lo es. Generalmente, a las compañías les resulta más barato y práctico mantener al talento ya capacitado, aún con un aumento de sueldo, que atraer a nuevos integrantes y absorber su curva de aprendizaje. No obstante, es posible que la contraoferta sólo sea un recurso para ganar tiempo en el que encontrarán a un reemplazo, si los directivos asumen que usted volverá a renunciar.

Lo que debe hacer antes de aceptar una contraoferta es analizar con mucho cuidado los motivos que lo llevaron a buscar o aceptar nuevas oportunidades laborales. Para los altos ejecutivos, entre los más comunes se encuentran la negativa de un acenso, desmotivación o aburrimiento de sus labores, sentimiento de infravaloración o un ambiente de trabajo desagradable. Si este es su caso, pregúntese si estas condiciones cambiarán, porque de lo contrario, al aceptar la contraoferta obtendrá satisfacción por un plazo muy corto, pero después volverá a sentirse incómodo dentro de la empresa.

Para los expertos, la mejor opción es no aceptar. La razón más fuerte es que al tomar la contraoferta habrá perdido credibilidad ante sus superiores y subordinados, por lo que es mejor mantenerse firme en su decisión. Además, es muy probable que al rechazar su puesto en otra compañía, ésta no vuelva a considerarlo para futuras oportunidades, cerrando así una puerta prometedora.

A final de cuentas, lo que más importa es su crecimiento personal y profesional. Piense en todas las ventajas que el cambio puede traerle, lo que podría significar para su carrera y el aprendizaje que le aportará. En Hunters Americas ayudamos a compañías y candidatos a desarrollar planes de carrera que aseguren el éxito de ambas partes. Conózcanos. 

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